la gota que cayó en la arena
y no era lluvia
deslizándose por tu cara
solitaria, arrastrando penas
demasiado arraigadas al corazón
para arrancarlas
inmolándose bajo el sol
aquella gotita de sal
en honor a días pasados
dice que mientes
que aun hoy no me has olvidado
y que en el fondo me quieres
puedes mentir a tus amigos
no así a tu alma
que desde el fondo de tu llanto
derrama su sangre en el mar
tal y como yo hice una vez
cuando te vi
y supe que todo iva en contra
de mi deseo de estar contigo
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