Donde tu alma abandonó a la mía
Cuando nuestro amor se descosió
A manos de tus puños cerrados
todo señala que se acabó
No se cerrar los ojos sin verte,
tu imagen se repite en mi mente,
cada caricia, herrada en mi piel
dejó una marca que no se ve
Me olvidas, peleas, tan cerca...
un golpe a la pared, un bufido.
Cegera de quien no quiere ver.
Lección a quien no quiere aprender.
Tan sólo olvídalo, ignóralo.
Evita tu ruína, y con ella, la mía.
No me obliges a olvidar tus manos.
Ni transformes su recuerdo a puñetazos.
Lucha por tu orgullo y por tu vida,
sin rendirte a la diosa Fortuna
ni ofrecerle tu cabeza a Marte,
mejor úsala, y ve a desarmarles
Son sólo palabras de quien más te quiere
y se niega a dejar de hacerlo.
Son los llantos de una niña perdida
que por ti dejó nunca Jamás.
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